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No Puede Faltar En Nuestro Hogar con un Gato

No Puede Faltar En Nuestro Hogar

Una vez que el gato se sienta seguro en el espacio que hemos preparado para él, debemos organizar nuestra casa de la siguiente manera:

Rascador Grande

Es fundamental contar con al menos un rascador grande que tenga varias plataformas. Los gatos necesitan afilarse las uñas, y en su hábitat natural, esto lo hacen principalmente en árboles. Por lo tanto, los rascadores que adquiramos deben ser verticales y robustos; cuanto más altos sean, mejor. Los rascadores de suelo o horizontales son opcionales. Si no les proporcionamos un rascador adecuado, es probable que el gato afile sus uñas en otras superficies rígidas, lo que comúnmente incluye nuestros sofás y otros muebles.

Rascador Con Plataformas

El gato requiere espacios con distintas alturas y disfruta dormir en lugares elevados y suaves. Para proporcionarle un lugar ideal de descanso, considerar la compra de un rascador con plataformas es una excelente opción, además de ofrecerle acceso a nuestros sofás y camas.

Es crucial ubicar el rascador en una zona de la casa con bastante actividad, ya que si se coloca en una habitación poco utilizada, es probable que el gato apenas lo use. Generalmente, el salón es el área donde pasamos más tiempo, por lo que es el lugar más indicado para situarlo.

Además, se pueden añadir rascadores más pequeños, tanto verticales como horizontales, en otros espacios, como la habitación del ordenador, la cocina o nuestro dormitorio. Incorporar juguetes colgantes en el rascador transformará este espacio en un lugar de ocio, además de ser un área de descanso.

Como opción adicional, se pueden instalar baldas en la pared a diferentes alturas, lo que permitirá que el gato suba y se acomode para dormir en ellas.

Habilidades De Caza

Los gatos, aunque son animales domésticos bien alimentados, necesitan desarrollar sus habilidades de caza. Esto lo lograrán a través del juego, por lo que es fundamental permitirles jugar para evitar problemas de ansiedad. Es importante nunca usar nuestras manos, pies ni ninguna otra parte del cuerpo como parte del juego; en su lugar, debemos emplear juguetes. Estos no tienen que ser necesariamente comprados; objetos cotidianos como pelotas de papel de aluminio, hojas secas, cajas de cartón con agujeros o un bol con agua y objetos flotantes pueden resultarles muy atractivos.

Además, en tiendas especializadas se pueden encontrar una variedad de juguetes para gatos, tales como ratones de juguete, cañas de pescar con cuerda (perfectas para jugar con ellos), pelotas de goma, entre otros. Los juguetes para gatos deberían ser principalmente ligeros, ya que les encanta lanzarlos al aire, llevarlos en la boca, darles patadas y correr tras de ellos, imitando la experiencia de cazar un ratón real. Al introducir nuevos elementos de juego, nuestro gato los apreciará y pasará mucho tiempo entretenido.

La bandeja de arena

Para asegurar que nuestro gato tenga un lugar adecuado para hacer sus necesidades, es importante destinar una zona específica en la casa donde se colocará la bandeja de arena. Debemos tener una bandeja por cada gato que habite en el hogar. La ubicación de la bandeja es fundamental; debe ser un lugar poco transitado y alejado de ruidos, como ventanas o electrodomésticos. Un baño puede ser el lugar ideal para ello.

Existen diferentes tipos de bandejas de arena, diseñadas más para la comodidad del responsable del gato que para el animal mismo. Las bandejas descubiertas y con bordes bajos son las más recomendadas, ya que son más amplias y permiten un fácil acceso para el gato. Sin embargo, suelen tener el inconveniente de que el gato tiende a esparcir la arena fuera de la bandeja, lo que puede generar olores más intensos y requerir una limpieza más frecuente. Por otro lado, también hay bandejas cubiertas o con puerta, las cuales ayudan a contener la arena, pero es recomendable cambiarlas si se presentan problemas de micción o defecación fuera de lugar. Lo crucial es que el gato pueda acceder a la bandeja sin obstáculos. Es fundamental retirar las heces a diario y cambiar completamente la arena una vez por semana.

En cuanto a la elección de la arena, hay diversas opciones diseñadas para minimizar olores y mejorar la absorción. La sepiolita es la arena más común y generalmente es bien aceptada por los gatos, aunque también hay alternativas como arena con granos finos, bolitas de plástico o arena vegetal. Se puede experimentar con diferentes tipos para encontrar la que mejor se adapte a la preferencia de nuestro gato. Sin embargo, es importante evitar las arenas perfumadas, ya que a menudo no resultan agradables para ellos.

Comida Y Agua

Es importante organizar un área de nuestra casa destinada a la comida y el agua del gato, asegurándonos de que esté lo más alejada posible de las bandejas de arena. Si vivimos en una casa grande o de varias plantas, se aconseja colocar un bebedero por cada planta, o al menos un par de bebederos, para que el gato siempre tenga acceso a agua fresca y limpia, la cual debemos cambiar con frecuencia. En cuanto a la comida, lo más recomendable es permitir que el gato se sirva por sí mismo, por lo que sugerimos utilizar una tolva para el pienso.

Ventanas

Es fundamental tener mucho cuidado con las ventanas, especialmente si vivimos en un piso. Si deseamos mantener las ventanas abiertas, debemos instalar una red o malla protectora, ya que nuestros gatos suelen asomarse y corren el riesgo de caerse. Asegurarnos de que nuestro hogar sea seguro es imprescindible.